Mercados

Por qué te crees las predicciones de mercado (aunque casi nunca se cumplan)

Cada enero vuelven los titulares con la próxima caída, la próxima recesión, la próxima oportunidad. Casi nunca aciertan. Y aun así, siguen funcionando contigo.


Un cliente vendió todo en marzo de 2020 después de leer que aquello sería peor que el 1929.

No era tonto. No era impulsivo en su día a día.

Pero leyó el titular correcto en el momento equivocado, y vendió en el peor punto posible.

No es que las predicciones fallen. Es lo que te hacen hacer cuando las crees.

Las previsiones de mercado fallan constantemente. Eso ya lo sabes, o lo sospechas.

Pero ese no es el problema real.

El problema es que, aunque fallen, te empujan a vender, a esperar, a quedarte fuera justo cuando no deberías.

¿Por qué algo que casi nunca se cumple sigue teniendo tanto poder sobre ti?

Porque no se lo pides a la lógica. Se lo pides al miedo.

El motivo no está en el mercado. Está en tu cabeza.

Tu cerebro odia la incertidumbre. Prefiere una mala noticia clara a un “no lo sabemos” sincero.

Por eso, cuando alguien con traje y gráficos te dice exactamente qué va a pasar, sientes alivio. Aunque esa certeza sea falsa.

A eso se le llama ilusión de control: creer que tienes más influencia sobre el futuro de la que realmente tienes.

Y hay otro mecanismo, todavía más simple. Si ya tienes miedo, vas a buscar a quien te diga que tienes razón para tenerlo. Si estás eufórico, vas a buscar al que te confirme que todo va a seguir subiendo.

No buscas información.

Buscas que alguien valide lo que ya sientes.

Y si tú también te has descubierto buscando esa confirmación alguna vez, no es un fallo de carácter. Es así como funciona casi todo el mundo con dinero real de por medio.

El filtro de tres preguntas para el próximo titular alarmista

La próxima vez que leas que viene la gran caída, o la gran oportunidad de la década, pásalo por esto antes de mover un euro.

  1. ¿Esta persona gestiona su propio dinero según lo que está diciendo, o solo vende el informe? Si de verdad supiera lo que va a pasar, no necesitaría convencerte de nada.
  2. ¿Esto cambia mi horizonte temporal real, o solo mi estado de ánimo de hoy? Si tu dinero no lo necesitas en diez o veinte años, un titular de esta semana no debería decidir nada.
  3. ¿Qué pasó la última vez que actué por una predicción así? Si no lo recuerdas con exactitud, probablemente no salió tan bien como crees.

Ya escribí sobre el patrón que se repite en cada crisis de los últimos 25 años. Es el mismo patrón. Solo cambia el titular.

Lo que de verdad cuesta dinero

Hay una idea de Peter Lynch que resume esto mejor que cualquier informe: se pierde más dinero tratando de evitar las caídas que en las propias caídas.

No es la corrección la que te arruina.

Es la decisión de salir antes de tiempo, convencido por alguien que tampoco lo sabía.


Si quieres construir un plan que no dependa de adivinar el próximo titular, hablemos. Aquí tienes el formulario.

Carlos Baselga

Carlos Baselga

Asesor financiero certificado EFPA en Banco Mediolanum. Si este artículo te ha resonado y quieres hablar sobre tu situación concreta, estoy aquí.

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El diagnóstico que
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Un Excel. Cuatro pestañas. Balance de activos y pasivos, ingresos y gastos, calculadora de jubilación y un cuadrante de objetivos según el horizonte temporal.

No es un curso. No hay que estudiar nada. Solo rellenar números reales y ver en qué punto estás. La mayoría se sorprende con lo que encuentra.