Un cliente tenía el número clarísimo. 600.000€ acumulados, retirar el 4% al año, 24.000€ para vivir.
Lo que no tenía tan claro era cuánto de eso era realmente suyo.
“¿Hacienda también quiere parte de mi jubilación?”
Sí. Y bastante más de lo que imaginaba.
No es que la regla esté mal. Es que está calculada sin Hacienda.
La famosa regla del 4% nació de estudios americanos de los años 90, con datos del mercado de Estados Unidos. Ahí no se tiene en cuenta la fiscalidad española, porque, sencillamente, no es su mercado.
En España, cuando reembolsas parte de tus fondos de inversión para vivir de ellos, eso tributa como rendimiento del capital mobiliario.
Y aquí viene lo que casi nadie calcula bien.
El truco del FIFO que infla lo que pagas
Hacienda aplica el sistema FIFO: lo primero que vendes se considera lo primero que compraste.
Si llevas veinte años invirtiendo, lo que compraste hace veinte años probablemente ha crecido muchísimo. Así que cuando reembolsas, la mayor parte de ese dinero no es el capital que pusiste. Es plusvalía acumulada. Y casi toda tributa.
Vamos con el número real. De esos 24.000€ retirados, si el 85% son ganancias —unos 20.400€— la factura fiscal ronda entre 3.800€ y 4.200€, según los tramos actuales del ahorro.
Eso significa que de tus 24.000€ brutos, te quedan algo más de 19.000€ netos.
¿Y si tu objetivo era vivir con 24.000€, no con 19.000€?
Entonces necesitas retirar más, y para eso necesitas haber acumulado más capital del que la regla del 4% sugiere en bruto.
Lo único que juega a tu favor: el traspaso
Aquí hay algo que sí tienes en España y que conviene aprovechar bien.
Puedes mover tu dinero de un fondo a otro sin tributar en ese momento. Solo pagas cuando haces el reembolso final, no cada vez que reorganizas la cartera.
Eso te da margen para planificar cuándo y cuánto tributas, según el año, según tus otros ingresos, según lo que necesites ese ejercicio concreto.
Es una herramienta de planificación. No la estás usando si no lo has hablado nunca con nadie.
Lo que sí juega a tu favor: la pensión pública
Hay una parte buena en todo esto que los estudios americanos tampoco contemplan: aquí existe una pensión pública, aunque no sea la que querríamos.
Si esa pensión cubre, por ejemplo, el 30% de tus gastos, el resto que necesitas sacar de tu cartera baja en la misma proporción. Y eso mejora bastante las probabilidades de que el capital te dure toda la jubilación.
Ya hablé de cómo calcular cuánto capital necesitas realmente para jubilarte. La fiscalidad es la pieza que casi siempre falta en ese cálculo.
Tres preguntas antes de fijar tu número de jubilación
- ¿El capital que has calculado es bruto o ya tiene en cuenta los impuestos del reembolso? Si no lo sabes, probablemente es bruto, y te falta margen.
- ¿Sabes qué porcentaje de tu cartera actual es capital aportado y qué porcentaje es plusvalía? Esa proporción es la que decide cuánto pagas cuando empieces a retirar.
- ¿Has planificado en qué orden vas a reembolsar, o lo vas a decidir sobre la marcha? El orden y el momento cambian la factura fiscal de forma considerable.
Mi cliente ajustó su número una vez vio la diferencia entre el bruto y el neto. No cambió su forma de invertir. Cambió cuánto necesitaba acumular antes de dejar de trabajar.
Si quieres calcular tu número real, con impuestos incluidos, hablemos. Aquí tienes el formulario.