Inversión

Ser conservador con tu dinero no te protege (te hace perder sin que lo veas)

Un depósito al 2% no te hace ganar dinero. Si la inflación se come más que eso, estás perdiendo poder adquisitivo cada año, aunque la cifra de tu cuenta suba.


Una clienta me enseñó su libreta con orgullo. Cinco años de depósitos al 2%. Treinta mil euros que se habían convertido en treinta y tres mil.

“He ganado tres mil euros, Carlos.”

No.

Ha perdido.

No es lo mismo no perder dinero que conservarlo

Esos treinta mil euros, para mantener el mismo poder de compra que tenían hace cinco años, necesitaban llegar a unos treinta y seis mil ochocientos. Con la inflación real de ese periodo, no con la que se siente.

Treinta y tres mil no son treinta y seis mil ochocientos.

La diferencia son casi cuatro mil euros que ya no están. Aunque en la libreta parezca que sí.

¿Por qué nadie lo nota?

Porque la pérdida no hace ruido. No baja la cifra de la cuenta. Solo hace que ese dinero compre cada año un poco menos.

El cálculo que casi nadie hace

Hay una cuenta sencilla que cambia por completo cómo ves tu ahorro “seguro”.

Rentabilidad real es igual a rentabilidad nominal, menos inflación, menos impuestos.

Si tu depósito te da un 2% y la inflación ha sido del 3%, tu rentabilidad real es negativa. Aunque la cuenta suba.

Y si el dinero está en una cuenta corriente sin remunerar, directamente, la rentabilidad real ya la conoces: toda la inflación, sin excepción.

Ya escribí sobre cómo proteger tu ahorro de la inflación con más detalle. Aquí lo importante es esto: haz esa cuenta con tu producto actual, ahora mismo, con los datos reales de los últimos años. No con lo que sientes que ha pasado.

Por qué el banco te pone esa etiqueta

Cuando haces el test de idoneidad y muestras miedo a la volatilidad, el banco te etiqueta como conservador. Es automático.

Y a partir de ahí, el camino ya está marcado.

Tiene sentido que prefieras dormir tranquilo. Yo, en tu lugar, también querría evitar sustos. El problema no es querer seguridad.

El problema es confundir “no veo bajar la cifra” con “mi dinero está protegido”.

No es lo mismo.

Cómo saber si a ti también te está pasando

Tres preguntas, con calculadora en mano:

  1. ¿Cuál fue la rentabilidad de tu producto el año pasado, en número exacto? Si no lo sabes, ese ya es el primer problema.
  2. ¿Cuál fue la inflación ese mismo año, según el INE? Resta una cifra a la otra. Ese resultado es lo que de verdad ganaste o perdiste.
  3. ¿Ese dinero lo necesitas en menos de dos años, o más de diez? Si es a corto plazo, la prudencia tiene sentido. Si es a largo plazo, ser conservador es justo lo contrario de lo que parece.

Mi clienta cambió de opinión cuando vio el número real, no el de la libreta. No se hizo más arriesgada de la noche a la mañana. Solo empezó a medir el riesgo correcto.

Si quieres hacer esta misma cuenta con tu ahorro y ver dónde estás de verdad, hablemos. Aquí tienes el formulario.

Carlos Baselga

Carlos Baselga

Asesor financiero certificado EFPA en Banco Mediolanum. Si este artículo te ha resonado y quieres hablar sobre tu situación concreta, estoy aquí.

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Un Excel. Cuatro pestañas. Balance de activos y pasivos, ingresos y gastos, calculadora de jubilación y un cuadrante de objetivos según el horizonte temporal.

No es un curso. No hay que estudiar nada. Solo rellenar números reales y ver en qué punto estás. La mayoría se sorprende con lo que encuentra.