El punto de partida: tu pensión pública estimada
Antes de calcular cuánto necesitas ahorrar, necesitas saber cuánto te dará la Seguridad Social. Ese número es el punto de partida de cualquier cálculo serio.
La Seguridad Social ofrece un simulador oficial de pensión de jubilación que, identificándote con certificado digital o Cl@ve, calcula tu pensión estimada en distintos escenarios. Es la cifra oficial, no una estimación de terceros.
Si no tienes acceso digital, tu informe de vida laboral — disponible en la Seguridad Social — también te permite hacer un cálculo aproximado con los años cotizados y las bases de cotización.
El cálculo: la regla del 25
Una vez tienes tu pensión estimada, el siguiente paso es calcular cuánto necesitas complementar con ahorro propio para mantener el nivel de vida que quieres.
La regla del 25 es el método más usado en planificación financiera: multiplica por 25 el importe anual que quieres extraer de tu patrimonio. Ese es el capital que necesitas acumular para que tu dinero dure al menos 30 años con una tasa de retirada del 4% anual.
Ejemplo con cifras reales
Estimación orientativa. La cifra real depende de la inflación, la rentabilidad de la cartera y tu situación fiscal.
Lo que el cálculo no te cuenta
La inflación reduce el poder adquisitivo de tu pensión
Tu pensión pública está parcialmente indexada a la inflación, pero no al 100% en todos los años. Y el poder adquisitivo de tu ahorro privado depende de cómo lo tengas invertido. Un capital de 360.000 € en una cuenta corriente no es lo mismo que 360.000 € en una cartera que sigue generando rentabilidad durante la jubilación.
La longevidad es el riesgo más infravalorado
La esperanza de vida en España supera los 83 años. Si te jubilas a los 65, estás planificando para 20 años de mínimo. Si te jubilas a los 60, son 25 o más. La regla del 25 asume 25-30 años de horizonte. Si vives más, el capital puede agotarse.
Los gastos en la jubilación no son lineales
Los primeros años de jubilación suelen tener gastos más altos — viajes, actividades, proyectos aplazados. Los últimos años pueden tener gastos de salud o dependencia que no estaban en el plan. El cálculo lineal es una simplificación útil pero incompleta.
La fiscalidad del rescate importa
No todos los instrumentos tributan igual al sacar el dinero. La diferencia entre rescatar un plan de pensiones (rendimiento del trabajo) y un fondo de inversión (ganancia patrimonial) puede suponer varios puntos porcentuales de diferencia real en lo que efectivamente te queda.
¿Cuánto necesitas ahorrar cada mes para llegar?
Si el objetivo es acumular 360.000 € y tienes 25 años de horizonte, con una rentabilidad media anual del 5%, necesitarías aportar aproximadamente 630 € al mes. Con una rentabilidad del 7%, esa cifra baja a 450 € al mes.
Importante: estas rentabilidades son hipotéticas, no garantizadas, y se usan solo a efectos de ilustrar el cálculo. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
El tiempo y la rentabilidad son las dos palancas que determinan el esfuerzo mensual necesario. Cuanto antes empieces y cuanto más eficientemente esté invertido el dinero, menos tendrás que aportar para llegar al mismo punto.
Ese es el argumento más concreto para no aplazar esta conversación.