Planificación

Cuánto te cuesta realmente gestionar tus propias finanzas (en tu propia tarifa por hora)

Si facturas tu tiempo a 60€ la hora en tu negocio, ¿por qué le dedicas gratis cuatro horas cada mes a decidir qué hacer con tus ahorros? El cálculo no es gratis, solo es invisible.


Un cliente mío, autónomo, factura su tiempo a 65€ la hora. Lo tiene clarísimo. Si una reunión le quita una hora, sabe exactamente qué le ha costado.

Le pregunté cuántas horas al mes dedicaba a mirar qué hacer con sus ahorros.

Calculó. Entre artículos, vídeos y darle vueltas, unas cuatro horas.

Nunca había hecho la cuenta de lo que eso significaba.

No es que hacerlo tú mismo sea gratis. Es que el coste no aparece en ningún sitio donde lo veas.

Cuatro horas al mes, a su propia tarifa, son 260€. Cada mes. Sin contar el tiempo que eso le quita a buscar clientes nuevos, que es lo que de verdad mueve su facturación.

Y aquí está la parte incómoda: ese tiempo no lo dedicó a algo que él hace mejor que nadie. Lo dedicó a algo en lo que, como mucho, es un aficionado con prisa.

¿Por qué cuesta tanto ver este coste, si en su negocio lo calcula sin pensar?

Porque en el negocio hay una factura. En las finanzas personales, solo hay horas que desaparecen sin dejar número.

El cálculo que cualquier autónomo puede hacer en un minuto

Coge tu tarifa por hora. La que usas para decidir si un proyecto te compensa o no.

Multiplícala por las horas que le dedicas al mes a leer sobre inversión, comparar productos, o simplemente darle vueltas a qué hacer con lo que ahorras.

Ese número es lo que te está costando hacerlo tú mismo. No en rentabilidad de la inversión. En tiempo que dejaste de facturar o de vivir.

Y todavía falta sumar algo que no se mide en euros: la vinculación emocional con tu propio dinero, que te hace tomar peor las decisiones que tomarías con frialdad si fuera el dinero de otra persona.

Por qué esto pesa más en quien trabaja por cuenta propia

Ya hablé de cómo muchos autónomos cuidan las cuentas de su empresa mejor que las suyas. Esto es la otra cara: el tiempo que sí dedican a lo personal, muchas veces lo dedican mal, a la tarea equivocada.

No es que no le den importancia. Es que tratan su patrimonio personal como un proyecto más que pueden gestionar ellos mismos, igual que gestionan su negocio.

Y un negocio se construye sabiendo qué delegar.

Dos preguntas antes de abrir otra pestaña a comparar fondos

  1. ¿Cuánto vale tu hora en lo que mejor sabes hacer? Aplícale esa cifra a las horas que dedicas cada mes a tus finanzas personales.
  2. ¿Ese tiempo te ha traído más clientes, o solo más cansancio el viernes por la tarde? Si es lo segundo, ya tienes la respuesta a si compensa seguir haciéndolo tú.

Si quieres recuperar ese tiempo para lo que de verdad hace crecer tu negocio, hablemos. Aquí tienes el formulario.

Carlos Baselga

Carlos Baselga

Asesor financiero certificado EFPA en Banco Mediolanum. Si este artículo te ha resonado y quieres hablar sobre tu situación concreta, estoy aquí.

Hablemos — sin compromiso
Hoja de trabajo

El diagnóstico que
todavía no has tenido.

Un Excel. Cuatro pestañas. Balance de activos y pasivos, ingresos y gastos, calculadora de jubilación y un cuadrante de objetivos según el horizonte temporal.

No es un curso. No hay que estudiar nada. Solo rellenar números reales y ver en qué punto estás. La mayoría se sorprende con lo que encuentra.